¿Cómo es un sideshow con los amigos invisibles?

Cuenca-Ecuador

  • Fotos: Gris Onofre

Pongamos que hubo una fiesta y que la fiesta era un concierto con gente que venía de todas partes del país. Pongamos que entre todo el baile y la gritería, aún había espacio para admirar a los músicos hacer su trabajo. Este año la ciudad se atiborró de visitantes, muchos de ellos tenían claro su destino: el sideshow de los Amigos Invisibles, Caballo Campana, viernes 2 de noviembre.

Para llegar al concierto hay que subir una montaña, la atravesamos y después de zigzaguear en cada curva empezamos a llegar a nuestro destino. Una cuesta inclinada es nuestro último obstáculo, la descendemos y nos encontramos con una planicie, donde recordamos, fue la última edición del festival “El Descanso”.

Aunque esta vez el frío no mostró clemencia, podemos estar tranquilos porque el concierto fue en un espacio cerrado. Las personas iban haciendo presencia, cada uno luciendo sus looks y con entrada en mano, muchos se daban prisa para poder canjear sus tragos antes de que empiece el concierto.

Alkaloides abrió el show con sus mejores canciones, poniendo a bailar a los asistentes más puntuales. Interpretaron sus mejores temas dejando en claro porque los eligieron como teloneros, así el show se fue prolongando y se volvieron dueños absolutos del escenario. La puesta en escena y el show de luces los hacía lucir como una banda más solida de lo normal. Volvieron locos a todos y fue un gran abreboca. Descanso y un trago; ahora vienen los Amigos Invisibles.

La farra se activó y casi ya no había espacio cerca del escenario, todos volamos a verlos. Esta banda venezolana tiene mucho poder y presencia en el escenario, a penas salieron nos volaron la cabeza con sus primeros éxitos. Los más fans coreaban, los que no lo eran, bailaban y cerraban los ojos. Entre el silencio que cede cada canción, habían tantos gritos que la sensación de estar en una gran arena era absoluta.

Los éxitos venían uno tras de otro, como toda gran banda, siempre hay un tema que trasciende los géneros y los gustos de todos. Esa canción fue “Mentiras”, que al unísono del público se daba a entender que más de uno estaba ahí sólo para corearla o para filmar la experiencia. Nada tan agotador, eso recién había comenzado.

Baile y pista, baile y pista, Dj Mic no tuvo piedad con ninguno, la fiesta se alargó pasando las 3 am. Podemos decir que nos vamos cansados y contentos, no esperábamos nada menos de los organizadores del sideshow. Se han lucido una vez más. Todos volvemos a nuestras rutinas de semana con ciertos síndromes de fiesta y pensamos en los quehaceres, sin embargo, en un rincón de nuestra memoria cuando veamos estas fotos, nos acordaremos lo lindo y particular que es farrear después de un concierto de Alkaloides y Los Amigos Invisibles. Y claro, todo gracias y en homenaje a nuestra hermosa ciudad.

 

 


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