Shell House

desconexión

Una villa de diseño moderno con el objetivo primordial de disfrutar del campo sin preocupaciones. La Shell House es un ejemplo de practicidad y diseño al máximo.


Caminas por el bosque y de repente una extraña estructura aparece frente a ti. Luce como una concha gigante, pero bien podría ser una nave abandonada. Es como si se hubiese quedado ahí, estática, olvidada desde hace ya mucho tiempo. La estructura es de vidrio, su fachada es curvilínea, y luce misteriosa y exótica a la vez. No puedes resistir el impulso de entrar.

Luego averiguarás que no es una nave abandonada, sino la emblemática Shell House, del arquitecto japonés Kitaro Ide. Años después, ya se ha mezclado con la naturaleza del entorno: la vegetación y la casa se juntan para pintar una escena digna de una película clásica de ciencia ficción. Hay árboles por todos lados. La villa se encuentra a una hora de Tokio, en Karuizawa, sitio perfecto para escapar durante el fin de semana. Por ello, la función primordial de la casa es disfrutar de la vista y darse un descanso.

La construcción de la Shell House se llevó a cabo alrededor de un gran abeto, rodeado de varios pinos que a su vez componen la vista principal. Al mirar la estructura, podemos distinguir dos superficies curvas, con el piso a 140 centímetros sobre el suelo. Las ventanas son móviles, lo cual maximiza la ventilación de la construcción; este es un detalle importante, ya que la Shell House no posee aire acondicionado en las áreas comunes. La villa fue elaborada en concreto reforzado, lo que la hace bastante resistente y que no sufra durante condiciones climáticas difíciles, sea cual sea la estación del año. Por otro lado, en la parte del patio encontramos una cubierta de madera que contrasta con el concreto y lo lleva a fundirse con el verde de los alrededores.

Se tomó especial atención a la vida natural del lugar: no solo no dañarla con la villa, sino que no la dañe de vuelta. La cuestión era la siguiente: ¿cuánto puedes descansar en un lugar donde tienes que pasar horas realizando mantenimiento? Así, el arquitecto decidió que mantener la simpleza era esencial para el proyecto y se ingenió un mecanismo con tres botones de control con el que puedes manejar sus funciones. Menos preocupaciones, más tiempo para disfrutar. Los pisos se calientan con bajo consumo de energía, y los espacios reconfortantes no pecan de ser fríos, como muchas obras de arquitectura contemporánea. La protección contra el moho y el sistema de seguridad de primera hacen que la villa sea un lugar ideal para esos momentos de ocio donde no quieres ser interrumpido por la más mínima preocupación.

Por dentro, la Shell House es muy acogedora. Sus espacios están pensados para acomodarse de manera ideal a la estructura y no desperdiciar espacio. La casa se divide en dos pisos: la planta baja, donde se encuentran las áreas comunes y la parte alta, donde se encuentran las habitaciones. Los muebles son hechos a la medida, en madera de roble, y los pisos son de madera de cerezo. Una vez hemos develado el misterio y conocido este lugar perdido en un bosque del Japón, nuestra curiosidad va por otro rumbo: ahora ya sabemos en qué tipo de nave quisiéramos explorar la galaxia.


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