Zapatillas en punta

moscú hoy

Impasible ante todo tipo de turbulencias, la capital rusa sigue siendo un destino alucinante.


OVERTURA 1812 // EL LENGUAJE CORPORAL

“Mi amiga tiene diez amantes, yo solamente tengo uno. La diferencia está solamente en el número. A fin de cuentas, las dos somos muy putas”. Se trata de dinero, de ambición; de quién tiene más, eso es todo. De cuánto puedes comprar y de las miles de opciones que existen, siempre que puedas acceder a ellas. Con esa analogía magistral, ella nos explicaba la situación económica de la Rusia de hoy en día. “Hay empresarios que cobran millones de dólares cada mes, y otros que no alcanzan los trecientos dólares”. Claro está, ahí la moneda local es el Rublo, pero el ejemplo nos daba una idea más clara a los que atónitos la escuchábamos. Sacando un factor común, (pero sin ni siquiera volver a pensar en comunismo) la mayoría vive bien. Lo que menos sentí durante mi visita a Rusia es un ambiente de crisis.

Su nombre es Anna Pavlova, guía turística en Moscú. Esta es su ciudad natal y la de toda su familia. Una heredera de los tesoros que representan el intelecto, el arte y todos sus matices. Un árbol genealógico dedicado a cultivar los campos del conocimiento y expandir sus cualidades, pero sin olvidar dónde están sus raíces.

Desde la época de los zares y durante todo el régimen comunista, sus descendientes trabajaban como profesores, ingenieros e incluso científicos. Sus abuelos fueron hábiles traductores, por lo cual creció rodeada de personas que dominaban varias lenguas. Su padre fue un apasionado de la música clásica, sobre todo de Mahler, y su madre adepta a la literatura. Al parecer todos sus familiares eran y son aún personas muy capaces e instruidas, y cada uno brilla en un campo específico.

5 de Agosto de 2015. Era nuestro primer día en Moscú y estábamos literalmente en sus manos. Sí. Con la elegancia y sutileza de ellas, Anna nos dirigía hacia los puntos más importantes de la ciudad. Había arte en sus movimientos; estoy seguro de no haber sido el único que se percató de ello. Con la ayuda de un puntero con cintas de varios colores, la guía dirigía nuestra mente a lo que consideraba importante en el momento. Como si se tratase de una presentación del compositor y director de orquesta Nikolái Rimski-Kórsakov, éramos como músicos a merced de su ritmo y a disposición de su gran habilidad.

La seguíamos en chassé. El turista, el viajero y el caminante. ¿Qué buscan en un país extraño? ¿Qué dejaron en su hogar natal? Los movimientos, las gesticulaciones y lo profundo que hay en cada mirada; el cuerpo humano y lo que nos dice según sus posiciones inesperadas. No importaba si nos hablaba en español o en ruso; el lenguaje corporal sigue siendo la más clara y natural de las comunicaciones experimentadas.

¿Qué fue eso?-pensé. Anna hizo un hermoso giro sobre sí misma, mostrándonos su lado más refinado. De pronto vi un hada: una criatura fantástica, elegante y sutil. Un personaje casi etéreo me sorprendía con un “épaulement” disimulado.

LA ESCRITURA DE LA MADRE RUSIA & LA HISTORIA DE SAN BASILIO

Habíamos llegado a la hermosa Plaza Roja. Anna nos comentó que en el idioma ruso, “rojo” y “hermoso” tienen un significado cercano. “Quien crea que es por su color o en honor al ejército, está equivocado”.

Rusia. ¿Es aquí donde realmente viven “los malos”? ¿Según quién? Otro cuento escrito por los que viven al otro lado. Yo no creo que el cielo esté lleno de justos, ni el infierno esté decorado solamente con pecados. Hay que maravillarse con lo “rojo” de cada lugar y no emitir criterios sobre un pueblo por la forma en que se ha escrito su pasado. Pero más allá de su historia, es importante recordar de dónde vienen estas letras tan extrañas que hasta hoy siguen en uso.

Cirilo y Metodio fueron misioneros del cristianismo provenientes de Tesalónica, en el Imperio bizantino. Con la intención de evangelizar a los pueblos eslavos en el siglo IX, estos hermanos inventaron el alfabeto glagolítico, a partir del cual se desarrolló posteriormente el alfabeto cirílico, el cual es la base del alfabeto ruso. Anna mantenía su audiencia “a sus pies”, no solamente por su exposición sino por la forma de transmitir sus conocimientos, sino por el incomparable énfasis que a ello le puso.

Para mí, el cirílico y el ruso son universos lejanos; no son algo que se aprende en cuestión de segundos. De haberlo aprendido, seguramente se habrían facilitado mis intentos de conversación, sin embargo lo que acerca a las personas, incluso más que los idiomas son la voluntad, la tolerancia y sobre todo las sonrisas. No tenía sentido aprender un alfabeto tan complicado para los pocos días que iba a estar de visita. Como reza el proverbio tibetano: “es mejor andar en pantuflas que pretender alfombrar el mundo entero”.

Todos relacionamos la Catedral de San Basilio como el icono de Moscú. Sus cúpulas siempre me han recordado lo poco que me gustan los postres. Es que al verla en las revistas, parecería como si estaríamos ojeando un recetario de platillos con sobredosis de azúcar. “Esto es en Rusia”- diría la mayoría. Pero en verdad, ¿qué tanto sabemos sobre ella?

“Miren que bonito este lugar, ¿saben el nombre de esta famosa Catedral? San Basilio es un personaje muy respetado en Rusia; un religioso a quien apodaban “loco por Cristo”, que paseaba descalzo por las calles y se le creía milagroso. Iván “el terrible” (aunque su verdadero apodo fue “el temible”, pero ya sabemos que cada pueblo traduce sus miedos a su manera) ordenó que sus restos fueran enterrados en la Iglesia de la Santa Trinidad, ya que se lo consideraba un Santo. En 1588, el Zar Fiodor Ivanovich trasladó sus restos a la Catedral del Manto de la Virgen, (el verdadero nombre de la Catedral) y sobre su tumba se construyó una nueva capilla. Esa es la razón por la cual todo el conjunto es hoy conocido con el nombre San Basilio.” Cuando el grupo empezó a ovacionar a Anna, ella hizo inconscientemente una “révérence” imposible de ignorar.

DESDE LAS PROFUNDIDADES, EL FANTASMA COMUNISTA RONDA EL METRO DE MOSCÚ

¿Qué sería de una historia sin la actuación de las ironías? Sin duda una simple narración aburrida. Cuando le preguntaron la dirección del GUM (el centro comercial más elegante de Moscú), Anna respondió con pocas palabras y con expresiones un tanto displicentes. Claro, era el lugar menos importante para una artista. No hay nada más comunista que los centros comerciales; son lo mismo en todo el planeta. Carecen de ambiente genuino y su objetivo es imponer un estándar en la moda de todas sus víctimas. “La gente llega a estos centros y compra las mismas cosas, toma los mismos refrescos y mira las mismas películas…”

Puede que hoy en día la gente no le tema tanto como en la época de gloria de los Bolcheviques, pero a su espíritu aún le da por aparecer. Ciudadanos de generaciones pasadas, quienes creen que es parte de su herencia y les cuesta mucho intentar comprender. Viven haciendo comparaciones inútiles sobre un sistema político que nunca llegó a trascender. “Aún hay quienes suelen llamar a los vecinos para pedir sal o cebolla y luego enfadarse con ellos si no se los dan.” Todo parece un triste capítulo de la extinta Unión Soviética, pero al ver los trabajadores fumando uniformados en una actitud tan ordenada como si fuesen soldados, el fantasma comunista resurge de la nada. Parques donde no se escucha bullicio alguno, donde los ancianos aún se llaman entre sí “camaradas”.

Las estaciones de Pervomáiskaya y Kalúzhkaya funcionaron temporalmente hasta que las trasladaron, por lo que las originarias quedaron cerradas. Los trabajadores del metro aseguran que en ellas se siente una energía negativa: irritación, odio, paranoia y miedo que a veces bajan en la parada equivocada.

El imponente Metro de Moscú. Conocido como “el palacio subterráneo”, es el primero del mundo por densidad de pasajeros. Tiene 197 estaciones y una longitud de 329 kilómetros. Lo primero que llama la atención del metro moscovita es su lujo, una gran idea del comunismo que se llevó a la práctica con indiscutible éxito: los palacios debían ser para el pueblo y no para la élite ni tampoco los extranjeros. Fastuosas lámparas, mosaicos de vivos colores y paredes y pisos de mármol lo revisten. Un regalo para la vista en el camino rutinario de los trabajadores, cuyo objetivo actual sigue siendo llegar lejos, pero sin la presión irracional de tener que ser los primeros.

LA APARICIÓN DE LA BAILARINA ENTRE ESCRITOS, NOVELAS Y POESÍA

Me faltaba muy poco para descubrir a ese ser que habitaba dentro de la guía. Cabello enredado en un moñito en lo alto de la cabeza y zapatillas bastante gastadas que dejaban a la vista sus pies, cuyos dedos se mostraban bastante maltratados. ¿Por qué esas heridas? ¿Hacia dónde va? ¿De dónde venía?
Le pregunté sobre poesía, y fue entonces cuando pude verla bailar. La danza, el arte y la literatura, galaxias dispersas que siempre van a estar cercanas entre sí.

“El ballet ahora y siempre es mi pasión, es algo más que un simple “hobby”, es una parte muy importante de mi vida”. Estamos limitados por lo que nos hace ser quienes somos, por la naturaleza humana. Está en vencer a esa misma naturaleza donde se esconde la razón de estar vivos.

Hay que sufrir mucho dolor para poder bailar sobre zapatillas en punta. Napoleón, Hitler y la guerra fría. A Rusia le ha costado mantenerse en pie, pero ha resistido las más feroces luchas sin haber sucumbido abatida. Hay que caerse muchas veces para buscar así un futuro más firme para los pies. Hay que atravesar la puerta equivocada para así encontrar la mejor de las salidas. Las bailarinas usan las zapatillas de punta cuando adquieren la fuerza necesaria en sus pies y la fortaleza suficiente en las pantorrillas. Sufren un intenso dolor en el proceso, pero bailan con pasión llevando con gran orgullo lo que significan sus heridas.

Lo que comenzó en 1825 con Eugenio Oneguin es hoy la esencia misma sus vidas. Son su guerra y paz. Rusia no fuera lo que es sin Las almas muertas, sin Los demonios y sin la presencia de Ana Karenina. Aleksandr Pushkin, Nicolái Gógol, Fiódor Dostoyevski y León Tolstói. Escritores que supieron plasmar el abanico de absurdos y contradicciones que son la mente y el alma del ser humano. Idiosincrasia transmitida a través de novelas, cuentos y poesía.

El ballet. Un arte bello, expresivo y emocionante. Refleja tanto la comedia como la tragedia; la indiferencia como el amor. Pasos consecutivos y movimientos que han sido escritos con profundo dolor. Anna, la guía y la bailarina a quién siempre recuerdo con inmensa alegría.


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