arte


Los cuadros ya no solo llevan letras en las firmas. Desde mediados del siglo pasado, la tipografía ha adquirido un rol protagónico en las salas de exhibición y ha emigrado del arte conceptual a muchas otras ramas de las artes plásticas.


“A pesar de que utilizamos el lenguaje para expresar y explicar cosas, me empecé a dar cuenta que esas palabras nunca podrían encarnar nada, y que el lenguaje inclusive podría ser una trampa -allí es cuando las ideas empezaron a florecer”.


A través de sus carteles, la artista iraní enmascara la tradición visual persa con apariencias modernas. “No me interesa complacer al observador; quiero provocarlo, confrontarlo, jugar con su gusto y percepción”.


“Sabemos que es efímero. Tenemos murales que han durado días, incluso horas. Una vez una de nuestras obras no duró más de 18 minutos, pero como que eso lo hace más romántico”.


El artista indio toma algunas de sus óleos renacentistas favoritos y los compone nuevamente con sus esmaltes estrambóticos. Los resultados son alucinantes.


El arte como una tentativa de aplacar el malestar del sinsentido de la experiencia. Una sala concepto punk, curada por Eduardo Carrera.


Para alguien que vivió el punk honestamente, renunciar a él es imposible. Esa rebeldía juvenil lo acompañará toda la vida, en su interior.


“Te voy a enseñar algo electromagnético… deja que te lleve al lugar donde sus paisajes oníricos y realidades intercambian miradas. Deja que te ayude a recordar.”


Aerosoles, rodillos y esténcils son las “armas” que yescka usa para atacar a su enemigo, El Sistema, en su propio territorio, la calle. Para hostigar al enemigo hasta el agotamiento se tiene que conocer su terreno mejor que él. Un artista callejero conoce la calle mejor que nadie.


Los personajes dulces que se portan mal. Algunas personas descubren su pasión de niños, otras exploran varios caminos antes de encontrar el norte. Conozca la trayectoria de este peculiar pintor estadounidense.


Mensajes geométricos llenos de actitud y giros inesperados escondidos en el símbolo obsesivo que impregna su obra: las calaveras. Una dicotomía oscura y colorida.