cultura


Cuando nacía el cine, en la última década del siglo XIX, entraba en escena una tendencia modernista para tomarse la arena de las artes aplicadas: joyas, muebles, utensilios y luego edificios empezaron a diseñarse bajo el influjo seductor del Art Nouveau, literalmente el arte nuevo que refrescaba los desgastados aires de fin de siglo en Europa.


Personas de término medio, por decirlas así, conforman este clan que nos hace pensar dos veces si estamos viendo un hombre o una mujer, de cierta manera ilusiones ópticas de la vida real. El mundo del cine está repleto de extrañas criaturas que nos deleitan con su talento y nos muestran sus dos facetas.


Una mirada desde el género del terror al thriller de acción pero, en ambos casos, con una fuerte carga autoral. Un par que comparte el frío y quizás algunos otros elementos.


Gracias al internet llegan joyas desconocidas para nosotros dos décadas después. Aquí les presento algunas de ellas.


Estos discos podrán hacer que seas el éxito diciembrino con tus amigos y parientes: ya no te verán más como el Grinch que pone mala cara hasta a los regalos.


Los epicentros de la producción del cine regional se encuentran en México, Argentina y Brasil aunque Hollywood tiene más facilidad para cruzar fronteras que aquello que se produce a nuestro lado. El cine acá, más que una empresa millonaria, es una aventura.


El mar significa –en palabras de mi editora– atracción, profundidad, asombro, temor. Para mí –y estos cuatro seleccionados– hay una sola idea que llega con el run run de las olas: diversión.


No se porqué, pero el concepto de “andrógino” siempre lo he sentido distante. Especies de otro continente, otro planeta, de zonas geográficas más sofisticadas… o más decadentes. Aprovecho esta columna para probarme lo contrario.


Hoy presento espacios helados, ciudades lejanas, genios vivientes y un sobreviviente para reflexionar sobre vida, tiempo y distancia. Sería mejor, claro, con un buen raspado de menta y rosa en la mano.


Pueblerino. Eso es lo que siempre he pensado de la gente que padece el vicio de la verborrea sobre fantasmas y aparecidos. Sin excepción, todos han visto o sentido algo…


La gracia del cine de fantasmas es ver y no ver, solo intuir. He aquí tres recomendaciones, lo nuevo, lo raro, lo viejito.