Cine Punk

por: juan francisco vinueza

Vaya a ver cine punk y sienta la violencia. Sienta cómo el cine punk se sienta junto a usted. Es todo muy frenético, ¿eh? Se siente bien, ¿eh? Estas no necesariamente son películas punk pero todas tienen mucho punk. También tienen ansiedad adolescente y alebosía, y todo se cae a pedazos todo el tiempo. A veces ese derrumbe perpetuo es tomado muy en serio; otras no.


Control

Anton Corbijn (2007)

Una cinta sombría sobre un hombre sombrío. Ian Curtis se suicidó el 18 de mayo de 1980 en su casa en Manchester. Joy Division, la banda post-punk de la que era vocalista, iba a salir de gira por América la mañana siguiente. Control narra las manías, los tormentos y las epifanías que desembocaron tanto en la tragedia como en la composición de algunas de las canciones más poderosas y feroces de nuesto tiempo.



24 hour party people

Michael Winterbottom (2002)

El Manchester de los ochentas también es la sede de 24 Hour Party People, pero el protagonista es otro. Tony Wilson es un ingenioso locutor de televisión ligeramente charlatán que emprende en The Factory, epicentro del post punk inglés. Tras la muerte de Ian Curtis, Joy Division se hizo New Order, el post-punk se hizo bailable y The Factory se hizo Hacienda, la cuna del rave y de la beatificación del beat. Hay mucho desenfreno y mucha imprecisión y todo el mundo se toma un poco más en serio de lo que debería.



Repo Man

Alex Cox (1984)

Un intrépido adolescente subversivo se incorpora incidentalmente a una pandilla de veteranos reposicionadores de vehículos. Sus fechorías lo obligan a enfrentar a despiadados ufólogos cibernéticos, impetuosas detectives juveniles y acalorados asesinos alienígenas. Cada percance es más destartalado que el anterior, pero la altanería frenética del muchacho no mengua. La música estridente tampoco.



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