Ali Gulec

color y oscuridad



Mensajes geométricos llenos de actitud y giros inesperados escondidos en el símbolo obsesivo que impregna su obra: las calaveras. Una dicotomía oscura y colorida.


Radicado en Estambul, Turquía, ciudad inspiradora en la que ejerce como freelance, Ai Gulec es director creativo de ikiiki Design Studio, casa de diseño que fundó él mismo en el 2008. Un estudio innovador que ofrece soluciones artísticas especializadas a sus clientes, donde crea conceptos para marcas de renombre, ilustraciones textiles para camisetas y cualquier encargo por contrato. Su obra está llena de mensajes escondidos, de detalles encubiertos dentro de objetos cotidianos y comunes. Patrones geométricos, formas complejas, flores, adornos y collages.


Como artista su trabajo más reconocido es su colección de cráneos ilustrados, una particular visión entre lo macabro y lo surreal, que juega no tanto con la idea de la muerte -interpretación habitual de los esqueletos-, sino con el humor y la oposición natural que provocan las calaveras, símbolos ambivalentes sobre el miedo y el desenlace inevitable de la vida. Cráneos contrastados sobre fondos negros que se alzan inocentes y amenazantes, como parcas lisérgicas que surgen de cónclaves histriónicos.

Alguna vez fue un fanático de la música metal y, como buen dibujante, se dedicaba a crear posters para bandas imaginarias donde los cráneos eran elementos infaltables. Este símbolo no lo ha abandonado hasta hoy. Un recuerdo de la adolescencia y a la vez un memento mori juguetón, que se luce en remeras y tatuajes.


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