BMD DESIGN

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MAS ALLÁ DEL RETRO. DECENAS DE ELEMENTOS DE ÉPOCAS DISTINTAS DESEMBOCAN EN UNA ESTÉTICA SORPRENDENTEMENTE FAMILIAR


Como que ya las habíamos visto antes, pero no nos acordamos donde. ¿El letrero de una barbería en una vieja callejuela? ¿La liga de motociclistas egresados en bellas artes? ¿El manual de marca de una mecánica automotriz, compilado antes que el automóvil se inventase? Consultamos en el club de acuarelistas, pero nos encontramos con rostros de jovencitas y paisajes primaverales. ¿Calaveras de sirenas, corazones con goteras? Ellos quedan azarados y nosotros sumidos en el misterio. Nos pasan un correo, nos responde BMD, más imágenes inquietantes. “No voy a responder más preguntas”. ¡Si parecía tan fácil! Nos llega a decir que BMD no significa ninguna cosa pero a él le gusta ‘Bella Matribus Detestas’, como solía decir Horacio. También nos dice que tiene afición por la literatura y por coleccionar libros empolvados.


De allí, asumimos, parten sus inscripciones, que llegan en inglés, latín o francés y siempre están escritas a mano. Según averiguamos, este señor es de Burdeos, pero no sabemos si imaginarlo joven o viejo; si es que se trata de un nostálgico empedernido que solo apaga la Mac para pulir la motocicleta o si le tiene recelo a semejante aparato y más bien sale con su taburete a la costa del Mediterráneo para sacarse los demonios con pinceles delgados. Pero no puede ser tan extremo, porque numerosas marcas presumen sus diseños, y si bien la mayoría son sastrerías francesas que no intentaremos pronunciar, también están Mulberry, Starbucks y Reebok.


Sea como sea, estas imágenes nos hacen viajar por el tiempo. Las texturas a lápiz y acuarela le dan la onda retro, pero los elementos son modernos, los fondos digitales. El aspecto artesanal las hace más frescas, más cercanas, más humanas, y desde allí podemos partir hacia todo tipo de iconos de otra manera horripilantes. Esta vez, en cambio, lucen tan familiares. ¿Será que las hemos visto antes?.


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