Santiago Espeche

océano-desierto... poético devenir



“No puede uno bañarse dos veces en el mismo río… las aguas han pasado, otras hay en lugar de las primeras y aun nosotros mismos somos ya otros". Heraclito de Efeso.


Los ojos-mente interpretan rápido cuando se escribe la palabra “fotografía satelital”, pero el artista trasciende la lógica a la que quieren empujarnos, a la realidad, salta sobre ella, en un juego entre ciencia y arte. La serie que presentamos “Océano es desierto” es una de sus múltiples experimentaciones que le han ganado gran prestigio en el las altas esferas artísticas.

Santiago es argentino, hijo de diplomáticos nació en Italia, por eso los viajes y las culturas diversas es parte de un bagaje asumido con naturalidad, desde Argel a Nueva York, entre desiertos, nómadas, ciudades y museos… trabajó durante años en la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) procesando las imágenes que envía satélite argentino SAC-C, en órbita hace más de diez años, de ahí que se reconozca el orgullo nacional, la base científica y la importancia de la educación desde su discurso. Después de años de creación apoyado en la CONAE, que le permitía el acceso a la información, compró el software para obtener directamente las imágenes y manipularlas a su antojo.


Pero qué pasa cuando un artista, además músico y para colmo poeta, mira y las hace obra… pasa que lo que hemos dicho no es suficiente. Él agregaría: “La variedad de tonos me los da la diversidad del suelo, tanto desde su topografía como desde la energía que irradian los elementos. Así, lo que para un estudioso de la Tierra es información, para mí es además de eso, una infinita posibilidad de juego artístico” Entonces… ¿Qué nos dice y nos oculta Espeche? Sí, aparecen nuevos colores, encuadres, contrastes y un mensaje, pero… ¿dónde está la metáfora en su lenguaje neofigurativo?

El autor describe esta muestra apoyado en Heráclito de Efeso, citando la frase con la que empezamos esta pequeña aproximación y agrega: “A los quince años, caminando por el desierto del Sahara, el guía Mohammed me dijo: “tu sais Santiago, tout ça , c’etait l’ océan avant” (“sabes, todo esto era océano antes”). A los pocos días encontré, cerca de un cementerio milenario, el fósil de un alga marina. Océano es Desierto es, simplemente, un reflejo de ese instante en el que un Touareg me dio una lección de vida: “Somos continuo devenir”.

“Océano es Desierto”, está conformada por diez obras, hechas sobre lo que Santiago denomina un “lienzo virtual”. Se presentó en Argentina, en el Museo Nacional Rey Abdulaziz en Arabia Saudita, en la Casa de los Artistas en Jeddah, en el Museo Nacional de Bahrain y en la Galería Ulisse en Roma, Italia.

¿Y la metáfora?… desierto y océano, lugares donde el hombre sobra, evocaciones a Camus y Saint Exupery,.. silencio, condiciones extremas, espacios salinos para que la imaginación se desborde…no tan opuestos. Lo que ustedes observan es lo inadvertido, se trata de imágenes satelitales de distintos desiertos del mundo, una trampa de apariencias, con voces que susurran lo que ocultan.


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