BONECHINA BAR

Sírvase

TODAS LAS NOCHES UN PROPIETARIO DISTINTO. INTIMIDAD, CONFORT Y CACHET EN LA CAPITAL ECONÓMICA DE LA UNIÓN EUROPEA.


Entrada la noche en Frankfurt, en el distrito de Alt-Sachsenhausen, nos encontramos dentro de una edificación barroca de 1747: Un elefante de porcelana, doblado como una figura de origami, nos mira desde lo alto de un pedestal en medio de la habitación. Un chorro de agua tónica salpica desde su boca y diferentes fragancias cítricas flotan por el aire, un chorro de yuzu, un chorro de bergamota.

Las mentes detrás de este lugar, el grupo Linderberg (también Seven Swans & The Tiny Cup, Libertine), pensaron en Bonechina como un lugar para disfrutar del arte de beber. No hay bar, no hay bartender.

El elefante en el corazón del espacio reúne a diferentes personas e historias, como una fuente en el centro de una plaza. Normalmente, hay dos anfitriones y los huéspedes pueden preparar sus bebidas por su cuenta, o los anfitriones los preparan por ellos, y también pueden elegir entre una selección de clásicos con ingredientes caseros. Las bebidas quedan aún mejores con cubitos aromáticos de hielo, también caseros, con una amplia selección de sabores que van desde el vetiver hasta el sándalo. Este lugar es todo sobre amigos cercanos, conversaciones y placer. Bonechina solo tiene espacio para 20 afortunados invitados.

 

El concepto y el diseño visual de Bonechina son de Studio Aberja. La fragilidad de la porcelana se aprecia en cada detalle del ambiente principal, casi monocromático. Los azulejos de cerámica, llamados Frankfurter Fliese, fueron desarrollados especialmente para el proyecto; cubren toda la habitación como una piel añil y brillante. Materiales suaves y cálidos, como los muebles de madera de peral, la tapicería y las cortinas, contrastan con los bordes brillantes de los azulejos en tonos azul y antracita.

Las paredes antiguas, el latón, las escaleras y pisos de madera, interactúan con las diversas texturas. Los azulejos irradian una luz cálida, reflejos brillan y brillan por todas partes en la porcelana oscura. La escultura del elefante une el diseño digital con el arte tradicional: por medio de programación tridimensional, Aberja creó una interpretación abstracta de la figura, inspirada en origami, en colaboración con el escultor Marc Rammel- Müller.

 

La sutileza, el encanto y exclusividad de Bonechina definen su concepto y hacen de este lugar mucho más que un club o un bar y se trata de una experiencia nocturna, íntima y artística, de fragancias, sabores, delicadas bebidas y diversión entre amigos.


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