Droog

el hotel que casi no es hotel

Una muestra más de que la búsqueda de los hoteleros por experiencias diferentes para sus huéspedes no tiene límites.


Crear hoteles con espacios en los que los visitantes se sientan especiales y dormir no sea lo único por hacer después de un largo día de turismo. Este es el nuevo concepto manejado en los últimos tiempos, por hoteles alrededor del mundo. Para nosotros, el ganador hasta el momento: el Hotel Droog en Amsterdam.

El nuevo proyecto de la reconocida casa holandesa de diseño industrial Droog, inaugurado en septiembre de 2012 “tiene de todo, incluso una habitación para huéspedes” dice irónicamente el director de la marca Renny Remakers, y es que se refiere a que el hotel cuenta con un restaurante, una boutique de ropa, tienda de cosméticos, galería de arte, un jardín y en el último piso, con vistas magníficas a la ciudad se encuentra su única habitación, la llaman “The one and only room”.

Droog, la marca, ha estado a la cabeza en la vanguardia del diseño holandés los últimos veinte años dando la vuelta a lo tradicional, es por eso que al crear un espacio para el público no lo han hecho diferente. Los encargados del diseño fueron Claude Pasquer y Corrine Detroyat.

Los espacios que conforman el Hotel Droog tienen líneas simples y suaves, espacios claros y luminosos, limpios y ordenados, nada recargado. La decoración está llena de toques de modernismo escandinavo de mediados del siglo pasado.

El edificio es muy antiguo, del siglo XVII, por lo que al ver la tradicional fachada de ladrillo visto de la época uno no se imagina lo que va a encontrar en los 700m2 del interior. Cada espacio es único pero en conjunto se puede ver que forman parte de una misma estética.

Las habitaciones enteramente blancas fueron el lienzo para los diseñadores que pusieron mobiliario y accesorios de decoración llenos de color y personalidad. Uno de nuestros espacios favoritos es el restaurante, en el que las mesas y las sillas de madera pintadas de blanco son de distintos modelos que venden en cualquier mercado artesanal ¡una idea fácil si piensa en cambiar su comedor!. Alfombras –también de distintos modelos– en tonos de azul cubren algunas partes del piso de cemento pulido. El toque final lo ponen las vigas en el techo que siendo el único elemento negro de la estructura, enmarcan al espacio.

La habitación para huéspedes, al estar ubicada en el último piso, tiene un interesante juego con las distintas alturas del tumbado, que pintado de blanco al igual que las paredes y el piso crea una ilusión de amplitud junto con los grandes ventanales con vista a los tejados de la ciudad. Una atmósfera encantadora y hogareña moderna.

Spacio_Hotel_Droog_Bedroom_01

Hay una galería de bellas artes en la que se exhiben exquisitas piezas de distintos artistas sobre palets de madera blancos, una forma original para poder modificar el recorrido dependiendo de la exhibición del momento. Cosmania es la tienda de cosméticos en la que el colorido de los productos ordenadamente exhibidos da vida al espacio, mientras que en kabinet, una boutique de ropa con marcas eclécticas y exclusivas, el centro de atención va a una de las paredes que tiene un espectacular mural a blanco y negro.

El hotel donde la actividad principal no es dormir, ha cuidado cada detalle de su decoración e interiorismo para generar una experiencia completa en sus visitantes, no dudamos que se convierta en uno de los centros culturales más reconocidos de Ámsterdam. Una idea de multifuncionalidad y versatilidad, genial desde su concepción.


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