Viena

la metrópoli del danubio

Un paseo por una de las ciudades art nouveau por excelencia. Descubramos juntos sus secretos sumergidos en su hustoria.


Pocas ciudades en el mundo tienen tanta historia como Viena y no por ello es una ciudad estancada en el pasado. La capital de Austria, cruzada por el Danubio, está llena de vida y es una de las urbes europeas más dinámicas y activas. La ciudad de Mozart y Beethoven es hoy en día una ciudad cosmopolita que acoge a los mejores Djs del planeta y a las muestras de arte contemporáneo más innovadoras.

Esta ciudad ha pasado por muchas épocas y sus calles y edificios –que van desde lo barroco, pasando por lo gótico hasta la sobriedad posguerra– son testigos silenciosos de la variedad de movimientos y corrientes artísticas que han desfilado por ella a lo largo de los años. En esta ocasión nos centraremos en el Art Nouveau o como es mejor conocido aquí: el Jugendstil, o Modernismo Alemán.

Grandes nombres, grandes edificios: Hay algunas paradas obligatorias en la ciudad que poco tienen que ver con el modernismo, por ejemplo el palacio Imperial de Hofburg que es la actual sede del gobierno, el palacio de schonbrun de estilo rococó y sus jardines que fueron la vivienda de verano de los monarcas, o la impresionante catedral gótica de san Esteban, por mencionar algunos.


Además de estos puntos must, durante la época del modernismo la ciudad se llenó de muchos de sus más simbólicos y bellos edificios. Uno de los principales autores de este “embellecimiento” fue el arquitecto Otto Wagner quien tuvo la maravillosa idea de crear una amplia avenida (Linke Wienzeile) llena de casas al estilo Art Nouveau… lamentablemente solo pudo construir unas cuantas, pero definitivamente valen la pena.

En el n°40 de Linke Wienzeile esta una de sus obras más bonitas, una residencia cubierta con azulejos pintados simétricamente con motivos florales en colores vivos, por esto se ha ganado el nombre de “la casa tatuada”. Junto a esta, en el n°38 está una casa esquinera con detalles y cornisas de flores doradas que no envidia nada a su vecina.

Wagner estuvo a cargo de diseñar algunas de las estaciones de metro de la ciudad, hechas con hierro verde y vidrio. Una de las mejores y que recomendamos visitar es la estación de Karlsplatz.

“A cada época su arte. Al arte su libertad.” (Hevesi) Esta frase encabeza uno de los edificios más característicos del modernismo vienés. Diseñado por el arquitecto José Maria Olbrich y con una cúpula metálica de hojas doradas, fue construido como sede de “La secesión”, escuela de arte que impulsó el art nouveau y lugar en donde hasta la actualidad se encuentra una de las pinturas de esta época y una más famosas del mundo: “El beso” de Klimt.

turismo_viena-06

Actualmente bajo esta dorada cúpula también se encuentra una increíble colección de arte moderno y exposiciones itinerantes que no deben dejar de ser visitadas.

A finales del siglo XIX empezó a tomar fuerza este estilo en el todavía Imperio austro- húngaro, y artistas de la talla de Klimt y Otto Wagner empezaron a difundir esta corriente entre sus aprendices y estudiantes; pero, con la llegada de la I Guerra Mundial que dio fin al imperio, el Art Nouveau también murió.

A pesar de este abrupto fin, Viena sigue siendo una de las ciudades más ligadas al art nouveau y es por eso que recomendamos explorarla de cabo a rabo para así intentar comprender algo más sobre esta manera de imaginar un mundo nuevo que revolucionó el tiempo.

turismo_viena-02


TE RECOMENDAMOS