Whitepod Hotel

hacer del frío una experiencia confortable

La arquitectura eco-sustentable se fusiona con el diseño para crear esta aldea de iglús contemporáneos.


Ubicadas en las encantadoras colinas de Les Cerniers, en Suiza, estas lindas carpas con forma de cúpula, (preferimos decir con forma de iglú) son el ejemplo perfecto de una tendencia que cada vez va tomando más fuerza: el glamping, mezcla entre glamour y camping.

Sofía de Meyer es la creadora de este innovador proyecto. Para ella, construir un espacio bello y sobretodo confortable, y ser al mismo tiempo amigables con el medio ambiente no fueron dos conceptos difíciles de unir. Quince “iglús” equipados con lo último en tecnología ecológica y dispersos en la ladera de la montaña, están asentados en plataformas de madera que ayuda a aislar el frío y mantener una buena temperatura dentro de ellas. El diseño geodésico en el que fueron puestas las lonas permite que al interior de cada carpa haya un espacio amplio y cómodo para los huéspedes. En los meses de invierno las carpas llevan lonas blancas y en los de verano se cambian a verde, logrando mimetizarse completamente con el entorno alpino.

Whitepod_View_on_the_lake
Whitepod_Sky_night

La decoración de las carpas es simple pero a la vez sobria y elegante. Colores tierra y ocres en los muebles, sábanas, mantas y alfombras contrastan con las blancas paredes internas. Materiales como la madera, el cuero, lanas y pieles pesadas hacen del interior de cada carpa un espacio moderno, cálido y lujoso sin caer en lo recargado ni abrumador. Espacios simples que transmiten calma.

La comodidad era uno de los objetivos primordiales al momento de construir Whitepod, es por eso que cada carpa cuenta –además de un amplio baño de lujo– con una linda y tradicional estufa de hierro negro, pero olvídese de las modernas estufas a gas, en el Whitepod todas funcionan con madera. Estas y otras características hicieron posible que se le otorgue el premio por turismo responsable e Innovador.

Diseños bellos y simples, cuidar hasta el último detalle, sumado a actividades invernales como esquí en pistas privadas o caminatas por la nieve y los tradicionales menús suizos del chef hacen de este un lugar perfecto para descansar.


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