Zoom :: Nam June Paik

el pionero de la instalación del video arte

Todo lo que nosotros no haríamos con nuestras televisiones ya lo hizo este señor


Un hombre se acerca a centímetros de una estatua de Buddha y una televisión. Conecta la electricidad y la televisión no anda. Quizá unos golpecitos: ¡pum! ¡pum! ¡pum! Y ahí fue, echó a correr la instalación de video y el mundo del arte revolucionó la carreta una vez más. Nam June Paik es el de los pasos sutiles que poco a poco se aleja de su trabajo. Después aparecen los flashes y el ya lo entendió todo.

Todo germinó cuando a principio de los años sesenta Paik pudo asociarse con el movimiento conceptual internacional Fluxus, ahí colaboró con diferentes integrantes de este colectivo un tanto delirante.

Sus trabajos de artista tecnificado ennoblecieron por momentos al televisor y (para algunos) diseccionaron al “viejo arte moderno” como lo iría llamando Dalí. Nam June Paik viajó por varias ciudades del mundo intentando estabilizar la señal, y no sería así hasta que llegó al país donde esta se maximizó: los gloriosos Estados Unidos de América. Ahí en 1964, se estableció en la ciudad de Nueva York, donde amplió su compromiso con el vídeo y la televisión, y tuvo exposiciones en la New School, en la Galería Bonino y la Galería Howard Wise.

En 1965, Paik fue uno de los primeros artistas en utilizar una cámara de vídeo portátil. En 1969, trabajó con el ingeniero japonés Shuya Abe para construir el primer video sintetizador de la historia que permitió a Paik combinar y manipular imágenes de diferentes fuentes. El video sintetizador Paik-Abe transformó electrónicamente la toma y edición de imágenes en movimiento.

Ya en el 76, un señor llamado John Kaldor invitó a Paik y a una colaboradora violonchelista llamada Charlotte Moorman, a crear un proyecto: de ahí partió el celebre “TV cello”. Tres televisores retirados de sus sets para poder ver el funcionamiento interno, con un puente de cello adjunto, pieza de cola y cuerdas que formaban un instrumento muy original.

Partidario de la herencia televisiva y (creemos) muy amigo de la obsolescencia programada (eso que dicen que todo instrumento tecnológico está hecho para dañarse más temprano que tarde) por lo que iría en constante búsqueda de una evolución tecnológica, debido a que su arte iba de la mano con los avances de ingeniería que se suscitaban sólo en momentos y en picos de intelecto humano. Tenemos el dato de que llegó hasta la aparición del plasma, pues su muerte fue en el 2006.

Hay un escrito que fue entregado en una de sus muestras y en su propias palabras la cosa viene siendo así: “Es la necesidad histórica, si es que hay una necesidad histórica en la historia, que una nueva década de televisión electrónica suceda a la anterior década de música electrónica. De la misma manera en que la técnica del collage reemplazó a la pintura, al óleo, el tubo de rayos catódicos reemplazará a la tela”.

Electroinic Art, Nam June Paik, Galeria Bonino, New York, 1965.


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