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Kava Gorna vive en Nueva York. Hace poco lanzó su libro “100 Cheeks”, donde rinde homenaje al denim vintage, y celebra las siluetas y los entornos donde las encuentra. “Un libro sobre jeans poderosos y glúteos épicos”.


Hebillas artesanales, chaparreras con flecos; rifles y escopetas; todo el mundo fuma, atrapan ganado con su lazo y guardan sus secretos con sus caballos.


“Trabajar con índigo me recuerda, que el mundo es más grande que nosotros. Estas obras no son mías, les pertenece más a las plantas que a mí”.


El paisaje se materializa y desmaterializa en las fotos de este quiteño. Viajamos hacia el lugar en cuestión, pero también hacia rincones escondidos de nosotros mismos.


Ingresamos en los reinos ficticios de este ilustrador ambateño y nos convertimos en niños de nuevo.


Las impactantes imágenes de este fotógrafo alemán nos muestran el tras-bambalinas de las grandes multinaciones tecnológicas. El futuro se fabrica aquí.


En las acuarelas de este artista malayo, los tumultos de las costas de borneo se transforman en serenas y vibrantes retículas de color.


“A pesar de que utilizamos el lenguaje para expresar y explicar cosas, me empecé a dar cuenta que esas palabras nunca podrían encarnar nada, y que el lenguaje inclusive podría ser una trampa -allí es cuando las ideas empezaron a florecer”.


“Todos tenemos esa atracción intrínseca por el color. Lo tenemos incrustado en nuestro adn”. Con sus experimentos en lettering, José indaga en sus posibilidades con agudeza e irreverencia.


“El póster como idea nunca morirá. A diferencia de la imagen en movimiento, no tienes que esperar para ver el mensaje completo. Mientras haya gente que se mueva por las calles, el póster seguirá teniendo un propósito”.


“Sabemos que es efímero. Tenemos murales que han durado días, incluso horas. Una vez una de nuestras obras no duró más de 18 minutos, pero como que eso lo hace más romántico”.