Cine Andrógino

por: sofía córdova

Tradiciones de oriente y occidente, del norte y del sur, coinciden con una extraña unanimidad, en afirmar que el primer ser que vio la luz, carecía de diferenciación sexual: era, masculino y femenino a la vez. Los griegos le llamaron andrógino. Personas de término medio, por decirlas así, conforman este clan que nos hace pensar dos veces si estamos viendo un hombre o una mujer, de cierta manera ilusiones ópticas de la vida real. El mundo del cine está repleto de extrañas criaturas que nos deleitan con su talento y nos muestran sus dos facetas.


We need to talk about Kevin

Lynne Ramsay (2011)

Película dirigida por Lynne Ramsay y protagonizada por Tilda Swinton y John C. Reilly quienes interpretan el papel de los padres de un niño problemático y difícil desde sus primeros años. El aspecto estético está muy cuidado, dando como resultado una genial fotografía y una composición de planos que no puede pasar inadvertida. La inquietante banda sonora de Jonny Greenwood tiñe de dramatismo escenas en las que no habríamos leído tanto contenido. Algunas de las canciones, por ejemplo la famosa “Last Christmas” de Wham o la alegre “Everyday” de Buddy Holly están escogidas para contrastar, en lugar de enfatizar, los sentimientos de la película o quizá para servir de alivio durante la contemplación de situaciones demasiado exasperantes. Los actores que van interpretando a kevin en sus diferentes edades y que culminan en Ezra Miller, ese ser andrógino de belleza tan extrema como inquietante, interpretan en un registro que empieza a abandonar el realismo del drama para rozar los matices del terror.



Boys Don't Cry

Kimberly Pierce (1999)

No se trata aquí de desvelar ningún secreto: esta es una película protagonizada por una chica que se cree chico. No es lesbiana, aunque técnicamente lo sea; no es un chico, aunque lo parezca. “Boys don’t cry” nos cuenta la historia de Teena Brandon (Hilary Swank), una chica que tiene una enorme crisis de identidad sexual y solo busca la acepta ción y cariño que en su casa no le han dado. Las actuaciones son brutales. Hilary Swank ganó muy merecidamente el Oscar a la mejor actriz. Su actuación es simplemente perfecta, no podría destacar un momento más que otro, porque se come la pantalla durante toda la película. Ella es el film.



La Mala Educación

Pedro Almodóvar (2008)

La mala educación es un cuidadoso ejercicio de guión que llega a intercalar hasta cuatro o cinco hilos narrativos en otro principal. Se trata de otra sagaz ilustración acerca de la subjetividad y la memoria como grandes distorsionadoras de la realidad, una muestra de cómo las historias importan más por quién las cuentan que por qué las cuentan. Pero también es una película que, en su mensaje, no va mas allá del constituirse en un atípico y sorpresivo ejercicio de nostalgia por unos tiempos de locura en España. Tal y como ya hiciera en “Todo sobre mi madre”, Almódovar vuelve a recurrir a la creación de un personaje arribista, sin duda el papel más controversial de Gael García Bernal ya que sale como mujer, y una muy guapa.



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