Sombras nada más

por: sandra araya

Las dos de la mañana. Afuera, el viento mueve las hojas de una higuera, las puertas se mueven en sus quicios y revuelves en tu cabeza las imágenes de la última película de fantasmas que viste. Reconoces el rastro de una presencia en el cuarto, en el jardín, el perro despierta y levanta las orejas, atento a algo que no se ve. La gracia del cine de fantasmas es ver y no ver, solo intuir. He aquí tres recomendaciones, lo nuevo, lo raro, lo viejito.


La Mujer de Negro

James Watkins (2012)

Remake de una película de 1989, en esta cinta Daniel Radcliffe interpreta a Arthur Kipps, un padre viudo que aún no supera la muerte de su esposa y que enfrenta a la maldición de una mujer de negro que vivió en una alejada comarca. En aquel sitio, los niños se suicidan de formas terribles, aconsejados por una presencia oscura. La película tiene los rasgos de la clásica historia de fantasmas inglesa: un caserón abandonado, susurros, mecedoras que se mueven solas y efectos de oscuridad y luz en los momentos cruciales. Las velas se apagan y se escucha una voz en las paredes de la casa, en todo el pueblo, la maldición de quien perdió a su hijo en el pantano y que no permitirá que se olvide su dolor y deseo de venganza.



La Niebla

John Carpenter

Esta es la original que en su época no fue muy apreciada. Hicieron un remake que no asusta a pesar de los efectos especiales. La antigua, con su piano insistente, te deja una sensación de irrealidad, y en ello insiste el director al incluir un epígrafe de Edgar Allan Poe: “¿Es acaso lo que vemos o parecemos otra cosa sino un sueño dentro de un sueño?” Una noche un pueblito costero se ve enfrentado a una niebla inexplicable que esconde unos espectros que vienen a buscar venganza. Fueron engañados por los patriarcas de la comunidad y ahora quieren cobrar la humillación de haberse ahogado en el mar ¿La gracia de esta película vieja? La oscuridad, la música, figuras entrevistas a medias, siluetas en las que no se distinguen más rasgos que unos ojos. Sombras nada más, al estilo clásico, con las que no puedes negociar ni razonar. Ellas vendrán a buscar lo que les pertenece y al día siguiente, para quienes sobrevivan, todo habrá sido un espantoso sueño.



Retribution

Kiyoshi Kurosawa (2006)

El detective Yoshioka investiga la muerte de una mujer encontrada en un terreno baldío con el rostro hundido en un charco de agua. La mujer viste de rojo. Pista a pista, Yoshioka confunde la realidad con sus sueños y comienza a creer que él pudo ser el asesino de esa mujer, al tiempo que otra mujer de rojo se le aparece a cada momento. Re cuerda, entonces, algo muy lejano en el tiempo, un paisaje desolado que transitaba todas las mañanas, a vista de alguien solitario: una mujer en un hospital psiquiátrico, tan alienada que es incapaz de salir de su propia locura y que quiere volver al mundo para echarle en cara su horrenda soledad. Mientras tanto, no es aconsejable acercarse a superficies reflectantes, sobre todo al agua.



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