Bob Dob

los personajes dulces que se portan mal



Algunas personas descubren su pasión de niños, otras exploran varios caminos antes de encontrar el norte.


Bob Dob de niño soñaba con ser beisbolista. Ese sueño se vio truncado por una enfermedad que luego logró superar. Poco después abandona sus ambiciones deportivas y se deja caer en el mundo punk. Tocaría diez años para Lunacy, una banda punk de California.

Mientras cursaba estudios de música tomaba clases de dibujo. Eventualmente el arte terminaría por motivarlo más que la música y se transferiría a una escuela de diseño para estudiar ilustración. Como freelance trabajaría para grandes compañías como Kraft, Intel, American Airlines, entre otras.

El mundo comercial no satisfacía su temperamento creativo. Entonces se dedicó a la pintura. Por supuesto, pintó el mundo que mejor conocía.


“Me encanta crear mundos donde se puede presenciar el lado oscuro de la naturaleza. Aunque en la juventud a veces vivimos muchas experiencias que nos gustaría olvidar, son esas experiencias las que nos hacen ser quienes somos. Eso nos define. Es por eso que mis personajes tienen un aire de adolescencia. He sido muy afortunado en mi vida, he podido vivir y escuchar grandes historias, estas hoy encuentran formas de entrar en mi trabajo.”

Su primera exposición individual es en 2004 en la afamada galería La Luz De Jesus Gallery en Hollywood. A partir de ese momento empezaría su vida como pintor y expondría en grandes galerías en Estados Unidos y Europa. También tiene una marca de ropa para niños. Ahora lleva una vida tranquila en Hermosa Beach donde vive con sus tres hijos y acumula pinturas para continuar su carrera de expositor.


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